26 octubre, 2020 Asesoría Fiscal

El riesgo de una segunda recesión sobrevuela Europa

El riesgo de una segunda recesión sobrevuela Europa.

La crisis de covid-19 vuelve a confirmar que la historia no se repite, pero rima. Esta recesión no se parece a la de hace una década en sus causas o en las respuestas que ha generado. Pero, como sucediera tras la debacle financiera, el fantasma de una recaída sobrevuela Europa, mientras instituciones y analistas muestran su preocupación por los potenciales efectos secundarios en el tejido empresarial y el empleo.

Esta vez, la amenaza de una repentina interrupción de la recuperación no se debería a una retirada temprana de los estímulos, como sucedió en la UE en 2012, sino más bien a la expansión descontrolada del virus en esta segunda ola.

El riesgo de una segunda recesión ya circula entre instituciones y analistas. Los indicadores adelantados tampoco parecen augurar nada bueno. El PMI compuesto para la zona euro este mes cayó por debajo del nivel de los 50 puntos (49,4 puntos), desde los 50,4 de septiembre, apuntando a una nueva contracción de la economía de la región. Solo se salva Alemania, gracias al empuje de su sector industrial.

La amenaza de una segunda recesión todavía es un rumor que no ha saltado al papel de las previsiones. Sin embargo, la preocupante evolución de la pandemia podría teñir de rojo las cifras del PIB. Las previsiones más recientes, que publicó el FMI el pasado 13 de octubre, mejoraron las cifras de crecimiento de la pasada primavera para este año. Como explican desde el Fondo, el escenario base es que las medidas de distanciamiento social serán suficientes para controlar esta segunda ola. Pero añaden que si los Gobiernos se ven obligados a imponer restricciones más severas, éstas tendrán un impacto significativo en el crecimiento del próximo año.

La Comisión Europea publicará sus previsiones económicas de otoño el próximo 5 de noviembre. Al impacto del Covid se sumará además la tajada de un Brexit sin acuerdo comercial. Porque, tal y como adelantó elEconomista, el escenario base que utilizará la Comisión será que Bruselas y Londres no llegan a un acuerdo sobre la futura relación.

En ningún otro Estado miembro el riesgo de una recaída será tan evidente como en España. Nos hemos convertido en el primer país europeo, tras Rusia, en superar el millón de casos confirmados, aunque la cifra podría ser mucho mayor. Nuestra economía, muy dependiente del turismo, está sufriendo como pocas la embestida del virus. Dadas nuestras malas perspectivas, fuimos el único país al que el FMI no mejoró sus cifras de crecimiento para este año. Un pesimismo que además pesa en la calle. Según un Eurobarómetro publicado este viernes, un 55% de los españoles piensa que superaremos la crisis causada por el Covid a partir de 2023, mientras que en el resto de Europa se quedan en el 42%.

Bruselas sugiere que España pedirá los préstamos de la recuperación

Todos los Gobiernos europeos están intentando calibrar la respuesta adecuada a esta segunda ola, ponderando las obligaciones sanitarias con los argumentos económicos. Maria Demertzis, subdirectora del centro de análisis Bruegel, opina que «no podemos llegar a un segundo confinamiento», o veremos una cascada de cierres y bancarrotas. «Ahora podemos gestionar el virus mejor, sabemos más sobre él y nuestros sistemas sanitarios están mejor preparados», explica. La «pregunta del millón», dice, es si caeremos en una segunda recesión incluso con medidas intermedias como los toques de queda, que ya se extienden por casi toda la UE.

Nuestro arsenal para evitar esta segunda recesión, o salir de ella, también será más limitado. El espacio fiscal de los países se agota. Por suerte, la ayuda europea empezará a llegar a partir de ahora. Así sucederá con los préstamos ventajosos del BEI para empresas y de la Comisión Europea para financiar los ERTE, a través de su instrumento SURE. Nuestro país recibirá 21.300 millones de euros. Sin embargo, estos instrumentos se agotarán la próxima primavera, y las ayudas no reembolsables del fondo de recuperación no llegarán hasta bien entrado el segundo semestre de 2021.

Por eso, Demertzis opina que se debería ir pensando en alguna «ayuda puente» para esos meses de intervalo de mediados de 2021, para acompañar la imprescindible labor que está jugando el BCE con su programa de compra de deuda. Una de las opciones sería aumentar la potencia de fuego de SURE por encima de los 100.000 millones de euros, ya que apenas quedan algo más de 10.000 millones tras esta primera ronda.

Fuente: El Economista